EDITORIAL: LA CUESTA DE SEPTIEMBRE
León - 12/09/2022 - 22:22 CEST
El próximo miércoles, día 14, comienza el nuevo año escolar 2022-2023, y con él, la gaceta estudiantil MagaEnzine reanuda sus publicaciones digitales. Esperamos que todos nuestros lectores hayan tenido ocasión de disfrutar de un merecido descanso estival y vuelvan con renovadas fuerzas para afrontar un nuevo curso que confiamos sea lo más llevadero y ameno posible, en una agridulce mezcolanza de largas horas de esforzado estudio y festiva diversión y júbilo juvenil.
Este año se estrenará, además, la octava ley educativa de las últimas cinco décadas, la LOMLOE, que recupera, con modificaciones, la vigente entre 2006 y 2013, la LOE. Los cambios en los procesos de evaluación y promoción y en la regulación de la educación concertada y la especial, la ampliación de las competencias del Consejo Escolar y la diversificación de las modalidades de bachillerato son algunas de las novedades de la nueva norma, cuya aprobación no ha estado exenta de polémica. Más allá del ruido y del escándalo vocinglero suscitado en el ámbito político, la poca concreción y la publicación in extremis al final del curso pasado de los currículos ha ocasionado numerosos problemas en la preparación del nuevo curso. La nula implantación de la nueva modalidad general del Bachillerato, el retraso en la elaboración de los currículos autonómicos, la apresurada preparación del curso y la acumulación de trámites burocráticos en los centros son algunas de las situaciones derivadas de la escasa planificación del gobierno con la aprobación de la LOMLOE. Algunas de las medidas más inquietantes para los estudiantes, como las sustanciales modificaciones en el planteamiento de las pruebas de acceso a la Universidad (EBAU, EVAU, EAU, PEvAU, ABAU, y similares galimatías acronímicos), se implantarán progresivamente a lo largo de los próximos años, facilitando la labor de adaptación de los programas a la comunidad educativa.
Sea como fuere, esperemos que toda esta vorágine de escollos no afecte especialmente al desarrollo de las clases y que todos los cambios propuestos supongan una mejora general de la enseñanza y un aumento en la inversión pública en educación, como ha prometido el ministerio.
A la vista de los más recientes acontecimientos, la crisis económica y la revuelta situación geopolítica internacional también marcarán este nuevo año escolar. Pese a lo oscuro e incierto que se plantea el futuro próximo en toda Europa pero también en nuestro país, no podemos sino intentar abrigar una pequeña esperanza de resolución de los conflictos y triunfo de la paz, por muy remota que sea. Y si esto que decimos es demasiado pedir a un mundo cada vez más dividido y beligerante, al menos permitásenos desear que la guerra y la crisis no nos golpeen con excesiva dureza, y que los vaticinios apocalípticos y fatalistas se queden precisamente en eso, vanos vaticinios y agoreros augurios.
De nuevo, nuestros mejores deseos para todos en el comienzo de este nuevo año, que se presenta ante nosotros sumido en la inquietante incertidumbre de los tiempos oscuros que estamos viviendo.
Corazón alegre, mochila ligera. Frente al pesimismo, el optimismo de la voluntad. Ánimo!
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